Stanislav Grof, psiquiatra de origen checoslovaco relata en su libro, "La Psicología Transpersonal", cómo a fines de los años sesenta, viviendo en EEUU, conoció a un pequeño grupo de profesionales, entre los que figuraban Abraham Maslow, Anthony Sutich y James Fadiman, con quienes compartía la idea de que había llegado el momento de crear un nuevo movimiento. Este, debería estar centrado en el estudio de la conciencia, y reconocer el significado de las dimensiones espirituales de la psique. Decidieron denominar a este movimiento "Psicología Transpersonal", porque su objetivo era trascender el estudio de la personalidad.
Al comienzo de su desarrollo, esta psicología estaba más bien aislada, alejada del resto del movimiento científico, y por lo tanto corría el riesgo de ser calificada de poco científica e irracional. Sin embargo esa situación se fue modificando durante los primeros años de existencia de la Asociación de Psicología Transpersonal, que fuera fundada en los comienzos del movimiento. Allí, dice Grof, quedó claro que la orientación y perspectiva transpersonal rebasaba ampliamente los límites de la psicología, la psiquiatría y la psicoterapia, ya que se establecieron interesante conexiones con descubrimientos importantes en otras disciplinas: la física cuántica, la teoría de los sistemas y la información, la investigación cerebral, la parapsicología, la holografía, etc. A esto deberían agregarse los avances científicos más recientes, como los aportes en biología, genética y estudios del comportamiento.
Abraham Maslow, por su parte en "Más allá del ego", junto con los más importantes representantes del movimiento de la Psicología Transpersonal, da un paso más y define a la Psicología Transpersonal como: "Aquella psicología que apunta a la expansión del campo de la investigación psicológica para incluir dimensiones de la experiencia y del comportamiento humanos que se asocian con la salud y el bienestar llevados al extremo. Para conseguirlo se nutre tanto de la ciencia occidental como de la sabiduría oriental, en un intento de integrar los conocimientos provenientes de ambas tradiciones en lo que se refiere a la realización de los potenciales humanos."
La Psicoterapia Transpersonal incluye los campos tradicionales de la psicoterapia, pero agrega el interés por facilitar el crecimiento y la toma de conciencia más allá de los niveles de salud tradicionalmente reconocidos. Maslow, por ejemplo, estaba profundamente interesado en el crecimiento personal y en la autorrealización (self-actualization), término que él acuñó. Para ello estudió individuos sanos, como también los aspectos positivos del comportamiento humano. Emprendió un extenso estudio sobre personas que habían tenido "experiencias cumbre" o trascendentales (experiencias místicas de unión con el todo), que consideraba importantes en el proceso de autorrealización. Según Maslow, el ser humano enfermaba no sólo si sus necesidades básicas no estaban satisfechas, sino si faltaban ser cubiertas lo que él llamó metanecesidades, incluyendo en éstas últimas, la vida valorativa es decir los aspectos espirituales, religiosos, filosóficos, axiológicos de la vida humana.
En los primeros momentos, el interés de esta escuela, giró alrededor de los estados ampliados de conciencia, las metanecesidades, las experiencias cumbre, las experiencias místicas, las teorías y prácticas de la meditación, los caminos espirituales, etc. Estos fueron los tópicos que dieron el empuje inicial al movimiento transpersonal, aunque más tarde fueron abriéndose en abanico otras áreas asociadas o relacionadas con las primeras, como las técnicas de autocuración, la visualización, el shamanismo, los estudios de regresiones hipnóticas a etapas perinatales o aún a posibles vidas anteriores, la tanatología, etc.
Existe en este movimiento una clara diferenciación entre lo transpersonal y lo prepersonal, dice Ken Wilber .Mientras el primero intenta separar los elementos auténticos, universales y "verificados en laboratorio" del desarrollo místico, las otras tendencias buscan salidas mágicas y narcisistas. La seriedad de la propuesta alivia seguramente nuestro temor a quedar involucrados en una superficial ideología. De todos modos es importante darse cuenta, que este movimiento es tan amplio en sus intereses que carece de una estructura teórica clara como tal vez nos ha ofrecido el psicoanálisis en su momento. En un congreso de Psicología Transpersonal escuché decir a un colega que había tantas psicologías transpersonales como psicoterapeutas. Cada uno construye su edificio teórico realizando de alguna manera sus propias síntesis de elementos previos de formación psicológica, junto a las propuestas que hace esta Psicología. SIn embargo probablemente sea la inclusión de "lo espiritual", el elemento mas consistente y diferenciador de otras líneas, ese plano olvidado por Freud y rescatado por Jung, que ahora y que con los aportes de Ken Wilber, toma una dimensión apasionante.