La visualización, una técnica terapéutica

Por Cristina Meyrialle


    La visualización es el uso de imágenes mentales como estrategia de enfrentamiento de enfermedades físicas o estados emocionales desequilibrantes. Comencé a usar la técnica de visualización hace varios años, cuando trabajaba con pacientes que habían sufrido distintos tipos de traumatismos físicos. Los problemas que surgían con el tema del dolor y las dificultades en la rehabilitación, me llevaron a intentar ayudarlos acercándoles este nuevo elemento terapéutico que sólo requería de su buena disposición. Con el pasar de los años apliqué la visualización en todo tipo de pacientes críticos y en diversas enfermedades, resultando ser una de los instrumentos más útiles en el trabajo tanto en el aspecto estrictamente orgánico, como en lo psíquico y emocional.

Las investigaciones de Simonton

    El uso de imágenes mentales y de la imaginación en la curación de enfermedades es una técnica psicológica más que milenaria. En los últimos años, algunos profesionales del ámbito de la salud se han dedicado a recuperar esta herramienta y en todo caso a sistematizarla para hacerla accesible a nivel general.

    La técnica de visualización es un proceso de pensamiento que invoca el uso de los sentidos. Si bien el término español visualización parecería referirse sólo a lo visual, el vocablo inglés"imagery", (imaginación) tal vez menos restrictivo, está más cerca de lo que realmente es el proceso, ya que implica el uso de una imágen mental que abarca todos los sentidos: visión, audición, olfato, gusto, y sensaciones kinestésicas de movimiento, posición y tacto.

    La visualización es un mecanismo de comunicación entre la percepción, la emoción y los cambios corporales. Los efectos de la imaginación modifican el cuerpo en niveles tanto superficiales como profundos.

    Es el Dr. Carl Simonton quien surge como uno de los pioneros de los tiempos modernos en estos trabajos. En el año1969 se encontraba trabajando como radioterapeuta con pacientes oncológicos, cuando, junto con su esposa la psicoterapeuta Stephanie Matthew, piensan en la posibilidad de usar algunas técnicas psicológicas en auge en esos años como un complemento de la radioterapia. Apoyándose en investigaciones como los trabajos de "Control Mental" desarrollados por José Silva, las investigaciones de bio-feedback o bioretroalimentación llevadas a cabo en la clínica Menninger, y las técnicas motivacionales, consigue dar forma a lo que hoy conocemos como visualización.

    La consigna de su abordaje, indica al paciente realizar una profunda relajación corporal, imaginándose en un lugar placentero, agradable y tranquilo, luego de lo cual se le sugiere construir una vívida imágen de su cáncer de la manera que sea, preferentemente simbólica. También de manera simbólica debe imaginar su tratamiento, la radioterapia y/o quimioterapia y luego visualizar el tratamiento interactuando con la enfermedad, como así también el cáncer disminuyendo de tamaño. El tratamiento implica la repetición de lo descrito con un ritmo de al menos tres veces diarias, durante un período de varios meses.

    Los resultados de la aplicación de estas técnicas han sido sorprendentes, los pacientes investigados han logrado duplicar la sobrevida en comparación con aquellos que no utilizan estas técnicas, además de mejorar su calidad de vida y el nivel de actividad.

    Es evidente, para quien está dispuesto a verlo, la vinculación que existe entre el estado mental y emocional y el estado del cuerpo físico. Un proceso emocional de tipo depresivo puede manifestarse tanto en la aparición de un resfrío como en una infección, o bien en una disminución general de resistencia a la enfermedad. Pero lo que no se ha aclarado suficiente es que lo contrario también es posible, es decir que cambios emocionales y mentales favorables, es decir la recuperación del equilibrio, colaboran en la mejoría y curación de una enfermedad. Mente, emoción y cuerpo físico están en permanente intercomunicación, en realidad son una unidad. Esta comunicación puede ser consciente y voluntaria, pero normalmente es inconsciente, expresando nuestro cuerpo el bienestar o malestar de la mente y la emoción, y expresando el psiquismo el bienestar o malestar del cuerpo. Las técnicas de visualización, no hacen sino utilizar este recurso de manera consciente y voluntaria.

    La técnica de visualización, utilizada de esta manera ha demostrado a lo largo de estos años su eficacia no sólo en pacientes oncológico, sino también en pacientes con SIDA, en quemados, pacientes traumatizados, en embarazadas y parturientas, y actualmente lo estamos usando extensivamente para todo tipo de patología orgánica como también para el manejo del dolor.

    Los síntomas psíquicos, por supuesto, también pueden ser tratados con la visualización y generalmente los trabajos incluyen tanto lo orgánico como lo psico-emocional.

Técnicas de inducción

    Se ha comprobado que la visualización trabaja mejor cuando la persona está en una posición confortable -preferentemente recostada-, ya que de esta manera el sistema motor está desactivado y por lo tanto no compite en la atención del cerebro. La relajación, cuyo origen debemos buscar en las técnicas orientales que proveen tanto ciertas posturas del Yoga, como de la meditación, permite que la persona pueda reducir los efectos sobre el psiquismo tanto como sobre el cuerpo del estrés y la tensión y ansiedad provocados por el miedo a la enfermedad y generalmente a la muerte. La relajación es lo que permite la entrada en el estado "alfa", es decir cuando la medición eléctrica del cerebro detecta un ritmo particular de ondas caracterizada por una lentificación en el ritmo cerebral. Su expresión psíquica es la de un estado modificado de conciencia, caracterizado por una cierta desconexión con el entorno y una focalización de la atención sobre determinado punto.

    Las técnicas de relajación, por su parte, son muy variadas, y pueden ir desde la propuesta por la meditación trascendental, que es la concentración y repetición de una palabra; el contar de 100 a 1 en una postura cómoda dirigiendo los ojos hacia arriba, como propone Silva desde el Control Mental; hasta la simple observación del ritmo respiratorio. Todas ellas implican alguna forma de autohipnósis.

    El modo de inducción que he elegido para trabajar, consiste en sugerir al paciente que se coloque en una posición que le sea cómoda - sentado o acostado-, utilizando una técnica combinada de respiración y sugestión por imágenes. La persona suele alcanzar de este modo una profunda relajación, sin embargo no pierde la conciencia de su entorno, se haya en un estado parecido al que nos encontramos antes de dormir o recién al despertar del sueño. La relajación puede ser usada tanto como antesala de la visualización, como también sola, ya que en sí misma consigue disminuir el estrés y la ansiedad. En la primera opción, una vez que se ha relajado, la persona está en condiciones de comenzar la visualización.

    Podemos incluir también la música acompañando nuestras palabras, o bien la utilización de ritmos monótonos como el de los tambores, como facilitadores del logro del estado modificado de conciencia.

La técnica de la visualización

    Una vez que la persona se halla profundamente relajada y en un estado ampliado de conciencia, utilizamos algunas de las potenciales condiciones de ese estado, que es en este caso, la posibilidad de modificar contenidos inconscientes y su correlato orgánico a través del uso de imágenes mentales.

    El inconsciente biológico de cada persona conoce mejor que nadie los caminos que deberá tomar para la curación. El paciente podrá elaborar sus propias imágenes para simbolizar su enfermedad y su curación o bien podemos ofrecerle algunas a modo de estímulo o modelo.

    Si bien como veremos más adelante cada caso y cada paciente utilizará una imágen particular y específica, suelo sugerir, para introducirme en la visualización, una imágen común en todos los casos, que es la de la luz blanca:

....Ahora que se siente profundamente relajado .....vamos a comenzar con la visualización.....trate de imaginar simplemente un foco de luz blanca muy intenso sobre su cabeza.... como esos que se usan para iluminar las filmaciones. ......Es una luz blanca, brillante, casi dorada, que baña su cuerpo, pero que no lo deslumbra.... Es como una lluvia de luz que cae sobre usted.... Puede sentirla cayendo sobre su piel, entrando en su cuerpo a través de los poros, metiéndose en los músculos, llegando hasta la médula de los huesos....Esta luz produce un efecto limpiador, cuando pasa por su cuerpo arrastra, se lleva consigo toda tensión muscular..... y todo sentimiento negativo como el miedo, la angustia o las preocupaciones.....puede ver la lluvia de luz que lo baña desde su cabeza y sale por los pies llevándose con ella todas las impurezas....

    De esta manera la persona cuenta ya con una herramienta visual que le permite recurrir a la imágen de manera sencilla.

    La imágen de la luz puede usarse de diferentes maneras y en distintos casos. Por ejemplo cuando hay un proceso infeccioso:

....La luz barre con todos los microbios y bacterias que están en el organismo. (o en la herida)... dejando la zona limpia, los órganos sanos, sin inflamación...

    También la podemos usar como imágen para contrarrestar el dolor:

...Con cada inspiración la luz se mete dentro del órgano dolorido y al salir el aire de los pulmones, la luz se lleva el dolor....el aire entra.... y cuando sale se lleva todo el dolor....la luz blanca penetra profundamente en la zona dolorida y la relaja....el aire entra y cuando sale.....la luz se lleva el dolor....

    Otra posibilidad es utilizar la luz como imagen herramienta para cicatrizar una zona, en este caso trato de darle una forma más concisa:

...Vamos a imaginar que de ese gran foco de luz que está sobre nuestra cabeza, separamos un rayo, es una luz muy concentrada que tiene la fuerza y la energía de un soplete, o de una rayo láser, y toma un color azulado....vamos a dirigirla hacia la zona que necesitamos cicatrizar, vamos a pasar varias veces el rayo de luz sobre la herida.....podemos sentir el ruido que produce la potente energía del rayo de luz mientras trabaja sobre la zona ....y podemos sentir el calor que produce al cicatrizar...pasamos una y otra vez hasta ver como se va cerrando la herida, como se desinflama la zona.

    Una vez que hemos hecho la visualización por primera vez acompañando al paciente, le sugerimos su repetición como mínimo tres veces al día, y si es posible más, especialmente si se trata de personas internadas o en estado crítico. Suelo grabar un casette con las verbalizaciones que he trascripto más arriba, acompañadas normalmente con alguna música de fondo que sea del agrado del paciente.

Otras opciones

    Las imágenes más eficaces son las más sencillas. Si un músculo está desgarrado visualizamos que lo cosemos o lo atamos, si los pulmones están llenos de mucosidad, imaginamos el uso de una aspiradora. Si hay un tumor podemos achicarlo lentamente. Las imágenes que usemos para accionar sobre los tejidos deberán ser reparatorias y no destructoras. Por ello, y como ejemplo, preferentemente debemos "curar", o achicar un tumor y no "cortarlo".

    Una posibilidad interesante es el uso simbólico de "substancias curadoras". Imaginar que colocamos sobre las heridas, quemaduras, fracturas, o lesiones de cualquier tipo: pastas, nubes, lluvias, líquidos curadores que podremos teñir de distintos colores. El blanco es un color que simboliza limpieza, vimos en ejemplos anteriores como puede ser usado para limpiar y particularmente para aliviar el dolor. El color azul tiene un valor simbólico calmante y curativo. El verde alude especialmente a la cicatrización.

    La curación a través de las imágenes mentales puede hacer uso de todos los sentidos. Cuánto más rica sea la imágen, más vívida será y mayor su acción sobre el área que deseamos recuperar.

    Hay personas que carecen de la condición o facilidad para crear imágenes mentales "visuales". En estos casos simplemente haremos hincapié en las imágenes mentales apoyadas en los otros sentidos, es decir audición, olfato, gusto, y sensaciones kinestésicas de movimiento, posición y tacto.

    Por ejemplo, el dolor de cabeza puede ser simbolizado como un conjunto de piedras sobre la cabeza que la persona "siente" que se van sacando poco a poco. De esta manera la imágen es quinestésica. La luz curadora que describiéramos antes, puede ser simbolizada como una energía física que "se siente" (kinestésicamente) en la piel, entrando a través de los poros, en los músculos, en los huesos. Podemos "escuchar" su sonido como el de una lluvia golpeando sobre una superficie. Podemos adjudicarle un potente olor agradable. Podemos sentir distintas temperaturas asociadas con la curación (una zona caliente que se va enfriando, o lo contrario). Todas estas son opciones que quedan liberadas a la imaginación del paciente y de su instructor.

La visualización en los síntomas psíquicos

    Como señalamos antes, la visualización puede ser útil en la tarea de aliviar síntomas psíquicos, tales como miedo, angustia, ansiedad y otros. Veamos algunos ejemplos en este sentido:

    Cuando hablamos del uso de la imágen de la luz blanca, señalamos la posibilidad de usarla como "barriendo" y llevándose emociones negativas. Otra posibilidad es la de imaginar que respiramos, inspiramos la luz blanca y espiramos los contenidos emocionales negativos que toman forma de una luz o humo gris, liberándonos así de los mismos. Envolvernos en una nube blanca o rosada que nos da tranquilidad y sosiego, es una tercera opción en el alivio de tensión emocional de cualquier índole.

    Tal vez sea importante aclarar que el uso de la técnica de visualización en síntoma psíquicos o estados emocionales no excluye de manera alguna la elaboración psíquica consciente en palabras, tal como la podríamos hacer desde un abordaje psicoanalítico, sino que son elementos que pueden trabajar conjuntamente en el logro del alivio psíquico del paciente.

El lugar del instructor

    El psicoterapeuta o el instructor en la tarea, no está en un rol pasivo y la mejor estrategia en esta tarea sugiere que se coloque en una actitud psíquica similar al de aquella persona a quien está conduciendo en la tarea. Si el instructor va relajándose junto con la persona, va aunando su respiración con el paciente, va logrando así entrar también en un similar estado mental de ondas lentificadas. Esto no sólo lo convierte en un potencial y activo visualizador, sino que "ayuda" a la persona que está tratando de aprender a entrar en ese estado. Diríamos que es probable que se cree una especie de "simpatía mental" que tiene un efecto facilitador en quien realiza esta tarea por primera vez o para quién está menos entrenado.

La visualización transpersonal

    La "visualización transpersonal", es aquella que tiene lugar cuando la información se transmite de la conciencia de una persona al cuerpo físico de la otra. Es visualizar para otro, algo semejante a lo que ocurre cuando alguien reza por un enfermo. Este tipo de visualización, más difícil de comprender y aceptar, al menos desde los tradicionales principios de la lógica cartesiana, pertenece probablemente a la familia de las experiencias telepáticas y telekinésicas, comprobadas desde hace años en el terreno de la parapsicología científica, por estudiosos como el Dr. Rhine y otros. Aquí la imágen visual con una finalidad terapéutica se genera en la conciencia de una persona pero está dirigida al organismo de un tercero.

    Los dos tipos de visualización, es decir la que es llevada a cabo por el sujeto mismo, y aquella que puede realizar una segunda persona sobre ese sujeto, están interrelacionadas conceptualmente y pueden trabajar en forma conjunta.

    Familiares y amigos, son quienes pueden llevar a cabo la "visualización transpersonal", con un beneficio adicional ya que saca al grupo familiar de un lugar pasivo y frustrante, a través de una actividad organizada, en donde sienten que están haciendo algo útil por el paciente. Situaciones como ésta hacen que el paciente se sienta particularmente apoyado en su búsqueda de recuperación. Puede suceder también, que el paciente, debido a su estado, no se sienta en condiciones de visualizar, pero sí pueden hacerlo por él la familia y los amigos. Sugerimos a éstos, realizar la visualización preferentemente a la misma hora, aunque estén en lugares diferentes, y si algunos de ellos se hallan reunidos pueden realizar la tarea en grupo. Si todos utilizan imágenes simbólicas similares, se consigue reforzar aún más la tarea.

Efectividad de la visualización

    Por último es interesante señalar un hecho de observación clínica, que muestra que la visualización como técnica terapéutica, da resultados más rápidos y efectivos, cuanto más grave es el caso.

    En efecto, he observado que cuando se trata de personas con afecciones "menores", los resultados son mucho más pobres o a veces directamente nulos. Curiosamente esta observación coincide con los resultados de las investigaciones hechas sobre los efectos placebo. Cuanto más intenso es el síntoma, los resultados de los placebos son mayores.

    Podemos intentar una explicación para este fenómeno. En primer lugar la persona en estado crítico se haya fuertemente motivada para concentrar toda su atención y emoción en el proceso, en donde muchas veces está en juego su vida. En segundo lugar la gravedad lleva normalmente al deseo de desembarazarse lo antes posible de los síntomas que suelen ser sumamente molestos e incapacitantes. En tercer lugar, el "tocar fondo", muchas veces produce el efecto de conectarnos con el deseo de vida, y la necesidad de curarnos.

    Quisiera aclarar también, antes de finalizar, que la utilización de esta técnica, ha sido en mi experiencia, altamente exitosa en pacientes críticos no desahuciados, logrando en ellos colaborar con una recuperación completa. En pacientes con diagnóstico de terminal (aunque muchas veces cuestionable), logramos un incremento de la sobrevida, una mejoría de su estado general y de su calidad de vida. Aliviamos la sintomatología y el estado emocional del paciente.

    Si bien ninguna técnica ofrece soluciones definitivas, es importante destacar que la bibliografía da cuenta de personas que, utilizando estas estrategias aunadas con una profunda motivación para vivir, han logrado revertir procesos que se suponían terminales.

BIBLIOGRAFIA

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Benjamin O. y Joseph J. Weed, "ASOMBROSOS SECRETOS DE CURACIONES PSIQUICAS", Ed Diana, México,1988.

DESOILLE, Robert, "LECCIONES SOBRE ENSUENO DIRIGIDO EN PSICOTERPIA", Amorrortu editores, Buenos Aires, 1980.

DOSEY, Larry, "RECOVERING THE SOUL, A Scientific and Spiritual Search". Bantam Books EEUU, 1989.

ELIADE MIRCEA, "SHAMANISM: ARCHAIC TECHNIQUES OF ECTASY" New York Bollingen Series 76 1964.

HARNER, Michael y otros: "EL VIAJE DEL CHAMAN, curación, poder y crecimiento personal", Ed Kairos, Barcelona, 1989.

RHINE, J. B. y J. G Pratt, " PARAPSICOLOGIA", Ed Troquel, Buenos Aires, 1965.

SIMONTON, Stephanie Matthews, O. Carl y James Creighton, "RECUPERAR LA SALUD", Ed Raíces, España,1990.

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